viernes, 22 de junio de 2007

Signos de la Globalización en la Literatura



Tratemos de situar el objeto de esta reflexión. Desde que en los años 60 el científico canadiense Marshal Mc Luhan acuñara el término globalización y anunciara su teoría acerca de los medios de comunicación afirmando que "el medio era el mensaje", el concepto ha sido redefinido infinidad de veces. Aceptar el hecho de que pertenecemos a una sociedad global no nos es hoy tan difícil a pesar de tan sólo intuir lo que esto realmente es. Suponemos en ella la existencia de elementos que la conforman, rasgos que la distinguen. Para el sociólogo José Joaquín Brünner en su trabajo Globalización Cultural y Postmodernidad "el estilo cultural correspondiente a esa realidad global" es lo que denominamos la postmodernidad. Es –según él: una cultura "por necesidad descentrada, movible, sin arriba ni abajo, hecha de múltiples fragmentos y convergencias, sin izquierdas ni derechas, pluralista, auto-reflexiva y muchas veces irónica de sí misma". Preguntémonos entonces ¿Existe este tipo de cultura en Latinoamérica? Y si existe ¿Se refleja en su literatura? Y ¿Cómo y desde cuándo? Si para Michail Bajtín, "el contexto necesario extra-textual forma parte de la obra" debemos suponer que el fenómeno está también presente en la literatura. Y aunque las nuevas novelas no nos desvelen todos sus significados subyacentes, al menos si funciona como un foro de voces de esa realidad. En los últimos años somos testigos de nuevas voces desde el interior de nuevos relatos.
Aceptemos la existencia de regiones más globalizadas y otras menos globalizadas, aceptemos la existencia de espacios en los cuales este fenómeno es latente y tiene sus manifestaciones en la cultura y en las artes, por tanto también en la literatura. Ese lugar es la ciudad, la urbe, la metrópolis latinoamericana, ya sea concreta o imaginaria. En la ciudad es donde esta globalización adopta su manifestación más evidente, en el centro motor, suerte de sala de máquinas del planeta. Allí, donde conviven millones de seres humanos, somos testigos de una innumerable cantidad de fenómenos que repercuten directamente en una actividad tan elemental al ser humano como es la imaginación, la creación. Cambian los escenarios urbanos: para el boliviano Edmundo Paz-Soldán es la "aburrida Cochabamba" de su cuento Amor a la distancia, para el peruano Jaime Bayly es Lima, para el colombiano Santiago Gamboa es Bogotá, para los chilenos Alberto Fuguet, Sergio Gómez o Carlos Franz es Santiago de Chile. La ciudad, la urbe como telón de fondo de los acontecimientos pasa a ser en sus relatos un personaje singular, una hidra con todas sus cabezas ofreciendo episodios.
Este escenario surge como contrapartida al mundo rural, al menos algunos autores lo han planteado explícitamente. Han querido establecer una suerte de rebeldía ante la literatura que ha dado origen a una imagen de América Latina exótica, selvática, rural, indígena, pobre, es decir una imagen coherente al arquetipo europeo, un arquetipo que supone inevitablemente la superioridad cultural, supone una actitud romanticista perenne. Si bien los estilos han cambiado hay una misma visión de América Latina que predomina desde La Vorágine de José Eustacio Rivera hasta Cien años de soledad de García Márquez o El viejo que leía novelas de amor de Luis Sepúlveda. Somos selváticos, primitivos que vivimos arriba de los árboles.
El símbolo usado para identificar a América Latina es Macondo. Y quienes se revelan desde la ciudad contra el estereotipo exótico, se revelan en contra de Macondo.
Preguntémonos ¿Podemos identificar algunos trabajos de algunos autores como obras que responden a una realismo global? Autores que han estado esperando su turno.
En 1996 los ya arriba mencionados escritores Alberto Fuguet y Sergio Gómez, entonces de 32 y 34 años respectivamente, sorprendieron por segunda vez con la publicación de una pequeña antología de cuentos de autores de habla hispana, la titularon McOndo (digo por segunda vez porque tres años antes habían publicado el libro Cuentos con Walkman) Ellos fueron los primeros en mencionar el fenómeno llamándolo realismo virtual Lo que hicieron fue no sólo destapar algo que estaba escondido, latente, pronunciándose individualmente en las distintas capitales sudamericanas, si no que más bien postularon una suerte de manifiesto literario que no tenía nada que ver con las obras que los críticos maniqueos querían aceptar como literatura latinoamericana. "Los árboles de la selva no nos dejaban ver la punta de los rascacielos", dicen en el prólogo.
La prosa latinoamericana, con la vitalidad que le ha caracterizado siempre, nos llamó en los noventa del siglo recién pasado a descubrir una nueva dimensión, una dimensión negada debido a la incapacidad de aceptar los cambios en el continente, cambios en nuestra identidad cultural, una identidad que hemos forzado a una simple variante de lo exótico y que hemos tratado de definir colectivamente. "El gran tema de la identidad latinoamericana (¿quiénes somos?) pareció dejar paso al tema de la identidad personal (¿quién soy?)" dicen Fuguet y Gómez, en McOndo. Esta nueva prosa latinoamericana, la generación más joven de autores, (nacidos todos ellos en los sesenta) nos presenta una variedad de obras donde Latinoamérica tiene un rostro diferente. Al realismo mágico le aparece al camino otra realidad, la de un sub-continente transculturalizado, donde hay Mc Donalds y computadores, donde los personajes escuchan música rock y citan películas gringas. Las historias que se cuentan poseen una perspectiva profundamente subjetiva, individual, donde la realidad esta tamizada de símbolos que circulan, que se escapan y que nos muestran la existencia de otros seres humanos, otro tipo de personajes. El héroe es reemplazado por un antihéroe juvenil, que dialoga a garabatos, consume alcohol y drogas, escucha música extranjera, se burla de lo nativo, es clasista, tiene una sexualidad desatada, y en definitiva es el prototipo de un homus urbanus actual.
A modo de ejemplo quisiera nombrar algunos trabajos, de algunos autores en los cuales he fijado mi observación: Las novelas
Mala Onda del chileno Alberto Fuguet escrita en 1991
Érase una vez el amor, pero tuve que matarlo del colombiano Efraín Medina Reyes
Páginas de vuelta del colombiano Santiago Gamboa publicada en 1995
Río Fugitivo del boliviano Edmundo Paz Soldán escrita en 1998
Yo amo a mi mami del peruano Jaime Bayly escrita en 1999
Los libros de cuentos
Sobredosis de Alberto Fuguet publicado en 1990
Adios Carlos Marx, nos vemos en el cielo del chileno Sergio Gómez publicado en 1992
Cuento Aparte del chileno René Arcos Leví publicado en 1994
McOndo de los chilenos Alberto Fuguet y Sergio Gómez del año 1996

En todos estos relatos abunda la influencia de los medios de comunicación: la televisión, la radio, los teléfonos, el cine. ¿Somos más que nunca el tan anunciado patio trasero norteamericano?, Donde ha quedado de manifiesto la fuerte colonización cultural de nuestras ciudades.
Por nombrar un par de ejemplos.
No hay coincidencia en que tanto Roby, el adolescente personaje de Rio Fugitivo de Paz Soldán, que Matías Vicuña el personaje de Mala Onda de Alberto Fuguet y Javier del cuento Road Movie de Arcos Leví evoquen en obras distintas una misma película norteamericana: Blade Runner para explicar una situación determinada, un estado interior momentáneo de sus personajes. La nueva narrativa a llegado a un momento en que ya no sólo recurre al lenguaje, si no que incorpora un meta-lenguaje de símbolos que refieren a elementos situados en una categoría anterior. Los introduce en la obra, en donde la experiencia estética desborda los elementos hasta ahora conocidos y nos impone un contexto semiótico previo.
El tercer capítulo de la novela Yo amo a mi mami del peruano Jaime Bayly en que Jimmy el personaje niño de la novela habla de su relación con Félix, el jardinero de la casa lleva el nombre de una serial de televisión de los años setenta Hawai 5-0. Bayly recurre a estos elementos para describir el mundo psicológico y cultural de los personajes. El capitulo décimo recurre a otro tópico televisivo la figura de Travolta, el último capítulo titulado Ya no quiero ir a Disney, sintetiza el desencadenamiento de la trama de la novela cuya historia es la vida de un niño peruano, Jimmy (esta novela nos recuerda mucho Un mundo para Julius de B.E.) El mundo infantil de Jimmy está centrado en el sueño de conocer Disneylandia, sueño por lo demás de casi la mayoría de los niños latinoamericanos de hoy.
Esta literatura se crea a sí misma con una fuerte dosis de cultura de masas que crea y convierte signos literarios, funda distintivos nuevos. Esta literatura plagada de publicidad, de marcas de productos nos comunica otras señales, nos describen el mundo interior de los escritores y de sus colegas los personajes...
Es decir mediante otras referencias, provenientes de otra cultura los autores crean figuras que pasan a ocupar un papel literario. Códigos escritos de una manera diferente, con un lenguaje diferente, donde el dinamismo y la espontaneidad han dejado de lado a las figuras de dicción. Las obras están llenas títulos de canciones en inglés, slang, refranes del habla urbana, frases hechas, extractos de publicidad. Todo esta gama de elementos merece un tratamiento mucho más detallado, ya que están llamados a convertirse en tópicos literarios que se repiten y que se refieren a la tectónica subjetiva de la obra.
Así como Blade Runner aparecen otros lugares comunes que en el lenguaje íntimo de los personajes poseen una acepción extra literaria, que si el lector no los conoce permanece ajeno al verdadero alcance del texto. Otros lugares comunes podrían ser: Woodstock, un innumerable cantidad de seriales de TV, John Travolta y Fiebre de sábado por la noche, la música de AC/DC, una determinada canción de Pink Floid, una determinada marca de ropa, un anhelado viaje a Dysneylandia, etc.
Como vemos en la nueva literatura latinoamericana nos encontramos ante un fenómeno literario diferente; con una literatura que refleja lo híbrido de la cultura. Pero los relatos no se circunscriben necesariamente a una gran capital de donde provienen los respectivos autores, los personajes se mueven, son transnacionales, viajan o sueñan con viajes. Los signos, traspasan las fronteras nacionales de sus respectivas ciudades, traspasan los símbolos idiomáticos adoptando neologismos con un significado global.
Esta rebelión también tiene sus detractores, el mismo Fantoni Minnella nos dice que "los escritores de la nueva generación ya no se reconocen en la fórmula "tercermundista", implícita en la tríada amor-magia-dictadura". Se alejan reconociéndose en lo que llama peyorativamente el "totalizador modelo metropolitano global" Ese modelo que no le permite a él como europeo ver a un continente ilusionado en lo sagrado y lo mitológico, un continente macondiano o macondiado. Para Fantoni esta nueva literatura es una literatura alienada, resultado de la alineación que se vive en las metrópolis, en ella, "las ideas corren más velozmente y a menudo se encarnan en logos mundanos y efímeros". Estarían entonces acogiendo una homologación estética no habiendo ninguna intención de transformación del mundo si no más bien conformismo y hedonismo. Podemos coincidir en los rasgos que el crítico otorga a estas obras. Sin embargo, este tipo de análisis sartreano le sigue otorgando a la literatura un rol ideológico, y al escritor el papel de redentor. Lo que nos interesa es el ¿por qué?. No podemos pensar que toda una nueva generación de escritores es el simple resultado de alguna oscura intención alienante. Nos resulta más valioso comprender que por medio de estas obras descubrimos una realidad vedada. Los signos no son objetivos en sí, son más bien elementos que nos comunican. Cualquier intención de transformar una realidad enajenada pasa por no someterla a otra enajenación cultural ni ideológica. Estas nuevas obras, independiente del valor estético-literario en sí, el cual considero posible y válido, nos permiten calibrar una época, su clima espiritual "esencialmente no-épico", en palabras de Brunner; "un estado de ánimo donde se ha perdido la perspectiva y la profundidad, [donde] no hay noción de centro, ni de jerarquías y donde lo vulgar resulta contingente, usando las palabras de Baudrillard: "donde la Historia poco a poco se ha ido reduciendo al ámbito de la actualidad, de sus efectos en tiempo real".
Si bien desde los noventa una serie de obras dan cuenta de este fenómeno, pero no todas estas de la misma manera. Según Fantoni Minnella, el estado actual de la nueva narrativa latinoamericana fluctúa entre una dualidad que llamó "la globalización global" versus "la globalización mediática". "En el primer caso tendremos la caída de las fronteras nacionales, la cual favorece un modelo de pensamiento diferente, más dinámico y complejo, que cualquier sujeto puede verificar continuamente a través de los distintos grados de conocimiento individual; en el segundo, en cambio, tendemos a soportar, con amplio margen de impotencia, las formas cada vez más explícitas de sometimiento a modelos culturales (en muchos casos simples fenómenos culturales). Si bien Fantoni establece una clara diferencia entre las dos variantes, no podemos pretender al aplicar esto a la narrativa actual, hacer una línea divisoria ideológica, con ello corremos el riesgo de tildar negativamente algunas obras por situarse en la variante opuesta a la que nos parezca a nosotros una experiencia estética. Ambas globalizaciones, tanto la que él llama global, como la que llama mediática son parte de una misma realidad: Latinoamérica.
"Temerle a la cultura bastarda es negar nuestro propio mestizaje" dicen los jóvenes escritores Alberto Fuguet y Sergio Gómez. A mi juicio el esteticismo de los críticos no es más que una nueva inquisición. Es justamente en nuestra literatura donde encontramos parte de lo que somos, donde nos reconocemos y quemamos en La llama doble de Octavio Paz que nos recuerda que "…nosotros, los americanos, somos una dimensión excéntrica de Occidente. Somos su prolongación y su réplica", sobretodo su réplica, pero no sólo como objeción si no que también como copia.
No intentemos condenar ni redimir, porque lo que tenemos frente a nosotros son síntomas y a la vez testimonios. No a modo de denuncia de una realidad si no más bien como "una visión del mundo" usando palabras de Brünner. Visión que "trasmuta el lenguaje en realidad simbólica", visión que coexiste con otras muchas más. Hay según él no sólo un fenómeno de orden económico, hay ante todo "una nueva estructura de la conciencia del mundo". Cuando hablamos de coexistencia debemos detenernos a reflexionar sobre este punto. Latinoamérica es el único lugar del llamado tercer mundo, (y cuando decimos tercer mundo debemos entender pobreza) que se encuentra dentro de las fronteras de la "tristemente célebre" civilización judeo-cristiana occidental, por ello los valores tradicionales son coetáneos a los más modernos. En un mismo territorio conviven los empresarios en sus rascacielos con los indígenas en sus ayllus, conviven los pueblos rurales y las metrópolis gigantescas, convive la palabra escrita con la tradición oral, la runa aborigen con la publicación electrónica. Hay una especie de superposición de eras, pero cotidiana, recordemos la teoría de la pirámide de Octavio Paz. Esa coexistencia tampoco es algo estático ya que los mismos seres humanos están a la vez teniendo a su disposición todos esos micro-mundos como verdaderas opciones. Entonces esta atmósfera en la que vive el latinoamericano, más que real es mental. Ella está sujeta a una abundancia de mensajes, donde –según el arriba citado Brünner- "todo se presta a lecturas superpuestas y a dispares interpretaciones". De allí que los personajes de está parte del espectro literario sean a mi juicio absolutamente reales y reflejen la artificialidad e incertidumbre de la época que vivimos. En la narrativa –afirma la estudiosa Vilma de Lourdes da Fonseca en su libro Literatura e historia: frontera de la palabra– la textura de la trama, el tiempo y la ambientación en que los personajes circulan, preanuncian una localización en la Historia. Todos estos mensajes, constituyen verdaderos "bosques de símbolos" en fuga, ya que la fabrica cultural no se detiene y todo parece una dialéctica entre la tradición y las novedades.

El sistema Educativo y los Mass Media




Los “mass media” tradicionales en general, y en especial la televisión, se está utilizando poco en la enseñanza. Algunas de las causas de su baja penetración en los entornos educativos formales son las siguientes:


- Falta de infraestructuras. El uso educativo de los "mass media" en la escuela requiere unas infraestructuras tecnológicas (televisión con pantalla grande o cañón de proyección con altavoces, magnetoscopio...) que no siempre están disponibles.





Aunque bastantes centros tienen un aula de audiovisuales más o menos bien acondicionada, muchas veces las necesidades de centro hacen que deba utilizarse también parcialmente como aula normal de clase, de manera que no siempre está libre cuando los profesores quieren utilizarla.





Lo ideal sería tener esta infraestructura en el aula de clase, como un equipamiento fijo, para evitar desplazamientos.





- La inmediatez de los “mass media”. La necesaria inmediatez en el “consumo” de la información es uno de los factores que ha dificultado su uso en los centros docentes. La grabación de los programas en vídeo supone una incomodidad que muchas veces disuaden al profesor del uso educativo de estos materiales.
No obstante este problema puede paliarse bastante si se implica a los alumnos en la búsqueda y grabación de materiales televisivos interesantes para la clase.





- Desconocimiento de modelos didácticos. Los profesores en general, ni en su etapa de educación básica, ni en sus estudios ya profesionalizadores han tenido muchas oportunidades de ver intervenciones educativas que utilizaran de manera eficiente y eficaz estos recursos. Por ello, y por el carácter lúdico que se suele asociar a los “mass media” (especialmente la televisión) y que a veces se considera puede ser distractor de los aprendizajes, los profesores suelen resistirse a utilizarlos.





- Poco tiempo disponible. Además de las dificultades que puede tener el profesorado para encontrar el momento de preparar las clases con apoyo de recursos audiovisuales o informáticos, los apretados programas de estudios muchas veces disuaden del uso de estos recursos.





La prensa ha tenido más fácil su entrada en el mundo educativo, aunque también precisa una “preparación” previa a su uso en el aula: fotocopiar ejemplares, sistemas de proyección...

¿Qué son los Medios de Comunicación?




Como Medio de Comunicación se hace referencia al instrumento o forma de contenido por el cual se realiza el proceso comunicacional. Usualmente se utiliza el término para hacer referencia a los medios de comunicación masivos (MCM), sin embargo, otros medios de comunicación, como el teléfono, no son masivos sino interpersonales.
Los medios de comunicación son instrumentos en constante evolución, muy probablemente la primera forma de comunicarse entre los humanos fue la de los signos y señales empleados en la
prehistoria[1], los que fueron evolucionando muy considerablemente hasta lograr incrementer muy sustancialmente la globalización.













Clasificación primaria
Sonoros o auditivos:
Radio, teléfono
Impresos o escritos:
Diarios, revistas,
Artículo principal:
Prensa escrita
Audiovisuales: Cine, televisión
Multimedia: Internet, Televisión digital

Etimología

Los medios (el plural del “medio”) son un término que refiere a esos medios organizados de la difusión del hecho, la opinión, etc; tal como periódicos, la publicidad, las películas de cine, radio, televisión, el World Wide Web, los libros, los CDs, el DVDs, los juegos del cinta video, video y otras formas de publicar. Aunque los escritores diferencian actualmente en su preferencia por usar medios en el singular (“los medios son…”) o el plural (“los medios son…”), la voluntad anterior todavía incurre en crítica en algunas situaciones. (Ver por favor los datos para un ejemplo similar.) los programas académicos para el estudio de medioses de comunicación se refieren generalmente como programas de la comunicación en masa.








Historia

Fechas importantes



Siglo XIV: invención de la imprenta (posiblemente en 1450 por Johannes Gutenberg)
1605: Johann Carolus publica en Alemania el primer periódico Relation aller Fürnemmen und gedenckwürdigen Historien
1895: Cine; los hermanos Lumière proyectaron públicamente la salida de obreros de una fábrica francesa en París.
1896: Guillermo Marconi obtuvo la primera patente del mundo sobre la radio
1896:
Alexandr Stepánovich Popov con un sistema completo de recepción-emisión de mensajes telegráficos, transmitió el primer mensaje telegráfico entre dos edificios de la Universidad de San Petersburgo situados a una distancia de 250 m
1928: primeras transmisiones comerciales de televisión.

Propósitos



El propósito principal de los medios de comunicación es, precisamente, comunicar, pero según su tipo pueden especializarse en; informar, entretener, formar opinión, enseñar, etc.







Características

Positivas
Las caracteristicas positivas de los medios de comunicación residen en que posibilitan que amplios contenidos de informacion lleguen a extendidos lugares del planeta en forma inmediata. Los medios, además, hacen posible que muchas relaciones personales se mantengan unidas o por lo menos, no desaparezcan por completo. Otro factor positivo se da en al ámbito economico: quien posea el uso de los medios puede generar un determinado tipo de consciencia sobre una especie de producto, es decir, puede generar su propia demanda, ya que los medios muchas veces cumplen las funcion de formadores de opinion, entonces, visto desde el lado empresarial, es una aspecto ampliamente positivo por hacer posible el marketing.

Negativas



Las caracteristicas negativas recaen en la manipulación de la información y el uso de la misma para intereses propios de un grupo específico.







Tipos



La variedad de medios que han surgido con el avance de la tecnología ha obligado a clasificarlos de algún modo:



Radio



Artículo principal: Radio
La radio es una tecnología que posibilita la transmisión de señales mediante la modulación de ondas electromagnéticas. Estas ondas no requieren un medio físico de transporte, por lo que pueden propagarse tanto a través del aire como del espacio vacío.

Teléfono



Artículo principal: Teléfono
El teléfono es un dispositivo de telecomunicación diseñado para transmitir conversación por medio de señales eléctricas. El teléfono fue creado en conjunto por Alexander Graham Bell y Antonio Meucci en 1877.[2][3]

Libro



Artículo principal: Libro
Un libro es una colección de uno o más trabajos escritos, usualmente impreso en papel y envuelto en tapas para proteger y organizar el material impreso. Es uno de los medios de Comunicación más antiguos

Periódico



Artículo principal: Periódico
Los periódicos son un medio editado normalmente con una periodicidad diaria o semanal, cuya principal función consiste en presentar noticias. El periódico además puede defender diferentes posturas públicas, proporcionar información, aconsejar a sus lectores y en ocaciones incluyen tiras cómicas, chistes y artículos literarios. En casi todos los casos y en diferente medida, sus ingresos económicos se basan en la publicidad. Es calificado como el medio de comunicación más influyente en materias de opinión.

Cine
Artículo principal:
Cine
El Cine es uno de los medios de comunicación más masivos que existen. Gracias a sus variados géneros puede abarcar una multitud de temas pensados para una gran diversidad de espectadores.
Véase también:
Historia del cine
Véase también: Género cinematográfico

Televisión
Artículo principal:
Televisión
La palabra "televisión" es un híbrido de la voz griega "Tele" (distancia) y la latina "visio" (visión). El término televisión se refiere a todos los aspectos de transmisión y programación de televisión. Esta transmisión puede ser efectuada mediante ondas de radio o por redes especializadas de televisión por cable. El receptor de las señales es el televisor.

Internet



Artículo principal: Internet
Internet es un método de interconexión de redes de computadoras implementado en un conjunto de protocolos denominado TCP/IP y garantiza que redes físicas heterogéneas funcionen como una red (lógica) única. Hace su aparición por primera vez en 1969, cuando ARPAnet establece su primera conexión entre tres universidades en California y una en Utah. Ha tenido la mayor expanción en relación a su corta edad comparada por la extención de este medio. Su presencia en casi todo el mundo, hace de la internet un medio masivo, donde cada uno púede informarse de diversos temas en las ediciones digitales de los periódicos, o escribir según sus ideas en blogs y fotologs o subir meterial audiovisual como en el popular sitio Youtube [4]. Algunos dicen que esto convierte en los principales actores de la internet a los propios usuarios [5][6]

martes, 19 de junio de 2007

Contenidos en 1º Año Medio en relación a los medios de comunicación



Contenidos
1. Reconocimiento de las funciones de los medios de comunicación
masiva en la sociedad.



2. Observación del uso de diferentes códigos en los medios.




3. Comparación de los recursos y elementos de los medios con otras
manifestaciones culturales.




4. Valoración crítica de las funciones sociales de los medios.






Aprendizajes esperados
Los alumnos y alumnas:


1. Identifican comprensivamente las funciones sociales que cumplen los
medios en el desarrollo y convivencia sociales.



2. Distinguen funciones en variados programas de radio y televisión.




3. Reconocen el valor de los medios en cuanto les permiten estar
informados acerca de los objetos de su interés y del mundo en general.




4. Analizan mensajes como cartas al director, afiches, avisos, convocatorias
e informativos, considerando las funciones del lenguaje y los
parámetros de la situación de comunicación.




5. Reconocen y caracterizan los códigos lingüísticos e icónicos
predominantes en cada uno de los medios.




6. Asumen una actitud crítica en relación a algunos aspectos de los
medios, especialmente la publicidad y propaganda en televisión, y las
tendencias y formas en que se da la programación diaria y/o semanal.




7. Producen algunas manifestaciones propias de los medios, como
radioteatro, noticieros, teleseries breves, programas de conversación,
discusión o entrevistas, aplicando elementos y recursos propios de
cada uno de los medios.





Primer Año Medio Lengua Castellana y Comunicación Ministerio de Educación 72


Orientaciones didácticas
En la experiencia cotidiana y en los hábitos de una persona, a cualquier edad, está el consumo de
mensajes propios de los medios de comunicación masiva, en especial la radio y la televisión. Esta
realidad se da muy especialmente en niños y adolescentes.
Para el análisis de estos medios por parte de los estudiantes, se deben considerar por lo menos
dos aspectos:



• la producción de los medios: intenciones (propuestas valóricas, explícitas e implícitas), manejo
de los códigos del medio y construcción de los mensajes;
• las características de su recepción.



Si bien los medios de comunicación masiva son objeto de análisis en toda la Educación Media, en
Primer Año Medio la mirada analítica debe centrarse en sus funciones, sus características estructurales y en que ellos constituyen un espacio donde se encuentra una serie de situaciones de comunicación habituales, como las tratadas en la primera unidad de este Programa.
Se trata de que los estudiantes aprendan a dominar una tendencia a la contemplación pasiva
ante los medios audiovisuales y lleguen, en lo posible, a una interpretación de ellos como fenómeno social e ideológico. Es decir, ir generando actitudes de recepción activa.
En dicho contexto, es conveniente que el trabajo docente se oriente a un diagnóstico de los
conceptos previos que los estudiantes tienen sobre los medios y cuáles son sus hábitos de consumo al respecto. A partir de ello, se analizarán los problemas de la comunicación, considerando cómo funciona en nuestra sociedad, cómo interactúan los diversos códigos, qué lenguajes utiliza cada uno de ellos y con qué efectos.


Es conveniente, entonces, además de generar una conciencia cognitiva referente a las funciones
que cumplen los medios, orientar la mirada a los microdiscursos existentes en un medio específico y hacia lo más observable de él: por ejemplo, en el caso de la televisión, las noticias, un concurso y una teleserie o telenovela y los programas musicales, expresiones genéricas de más consumo entre los jóvenes y que responden a sus intereses.

Funciones de los Medios de Comunicación en la Sociedad

Unidad 3: Contexto sociocultural de la comunicación





Orientación temática
Ninguna situación comunicativa se produce en el vacío; siempre está sometida a condicionamientos sociales y culturales. El primero de éstos atañe a la lengua que se usa: en nuestro medio cultural será mayoritariamente el castellano, el de Chile –con más o menos especificidades regionales– y no el de España, por ejemplo. El segundo condicionamiento concierne a la norma que se usa, la que dependerá, entre otras cosas, del grado de formalidad de la situación y del nivel cultural de los comunicantes.



Por eso, resulta de una enorme importancia conocer los condicionamientos que los contextos
socioculturales ejercen sobre las formas y la eficacia de la comunicación.
Estos condicionamientos son de diverso tipo y pueden afectar a la totalidad del lenguaje, o
sólo a una parte de él. Así, las normas que rigen los registros o niveles de habla que se utilicen
inciden tanto en el plano fonético-fonológico como en el morfosintáctico, e incluso en el semántico, ya que las mismas palabras adquieren distintos significados según sea la norma empleada (por ejemplo, en la norma informal usada por un sector de nuestra juventud, al adjetivo “mortal” se le da el sentido de “buenísimo”).






Forman también parte de los condicionantes socioculturales de la comunicación las relaciones
que se establecen entre los comunicantes, las que se manifiestan en los diversos grados de confianza que se pueden establecer, en el relativo relajamiento de la atmósfera de la situación, en el recurso a diferentes niveles de habla, etc. Este es uno de los aspectos que han sido objeto de reflexión del enfoque interaccional de la comunicación. Que tanto emisor como destinatario tengan claro su nivel de relación determina características que afectan directamente el fenómeno de la comunicación y el uso del lenguaje como su instrumento.
No ocurre lo mismo con los efectos performativos (que convierten el lenguaje en acción) en el
uso de ciertos verbos. Por ejemplo: para que éstos asuman la calidad de realizadores de la acción que designan es preciso que se cumplan ciertas condiciones tanto intralingüísticas como extralingüísticas: los verbos “jurar”, “prometer”, “bautizar”, entre otros, realizan la acción que designan sólo usados en el modo indicativo, tiempo presente, y por la primera persona (“yo juro”, “nosotros juramos”); en todos los demás casos designan la acción, pero no la ejecutan (“juré”, “prometeremos”). Pero lo que hace a esos verbos dependientes del contexto sociocultural es que suele también ser necesario que concurran condiciones extralingüísticas: para que el juramento sea válido; puede, en determinados casos, tener que realizarse con la mano derecha sobre la Biblia, ser la persona que jura mayor de edad, estar en sano juicio, hacerlo ante las personas calificadas para tomar el juramento, etc.



Primer Año Medio Lengua Castellana y Comunicación Ministerio de Educación 60
Esta capacidad del lenguaje no sólo de “decir” la realidad, representarla, sino también de “hacerla” o constituirla por el mero hecho de hablar, plantea la necesidad de un uso responsable de él en los actos de habla que realizamos. Esto, porque no sólo tienen esa capacidad los verbos performativos, sino muchas otras formas de uso del lenguaje en las cuales, sin decirlo directamente –y por eso precisamente– estamos haciendo algo (le estamos haciendo algo a otros con los cuales estamos hablando), sin percatarnos de ello las más de las veces. Una buena parte de los actos de habla que se efectúan habitualmente constituyen acciones tanto de apoyo, refuerzo, celebración como de descalificación, menosprecio, burla y hasta insulto más o menos disfrazado. En esta segunda dimensión, los actos de habla la mayor parte de las veces obstaculizan el buen éxito de la comunicación, y son una fuente permanente de perturbación y deterioro para las relaciones humanas.



Comprender este modo de uso del lenguaje y habituarse a considerar previamente el tipo de
actos de habla que se está pronto a emprender, así como dinamizar sus aspectos positivos y morigerar sus potenciales efectos negativos, por medio de indicadores de subjetividad por parte del que emite sus actos de habla, resulta muy necesario para facilitar la buena disposición del interlocutor y, con ello, la eficacia de la comunicación. Precisamente ésa es la función de las modalizaciones lingüísticas.



La situación de comunicación que se plantea entre los medios de comunicación de masas y su
público se diferencia en varios aspectos de la interacción interpersonal –sea directa o diferida (como la epistolar)–, coincidiendo más bien con la que se produce entre la obra literaria y su lector; en ambos casos, debido a la más intensa mediatización del emisor realizada por sus relevos –el narrador o los personajes en la literatura; “la dirección del canal”, “el departamento de prensa”, “los auspiciadores” en la televisión– y por el mensaje mismo: la obra literaria, el noticiario o el “spot” publicitario. Resulta importante que el estudiante identifique y reconozca las diferentes funciones que cumplen los medios de comunicación masivos en la sociedad, así como algunos de sus efectos más elementales.



Enfocar la lectura literaria desde el punto de vista comunicacional pone en evidencia, quizá
más claramente que en las demás actividades comunicativas, la importancia de los contextos
socioculturales para una percepción adecuada del contenido de los mensajes. Ello, porque se trata de un modo de comunicación cuyos contextos de producción y de recepción suelen estar distantes tanto espacial como temporalmente, lo que exige del lector un esfuerzo mayor que en la comunicación presencial. El debe asumir de la mejor manera posible el contexto social, cultural, económico, político, artístico, de pensamiento, etc., de la época en que la obra fue escrita y, a veces también, otro momento del desarrollo de la lengua. Esta labor puede ser difícil y, en muchos casos, por carencia de la orientación apropiada, tediosa. Pero puede también ser una labor fascinante si se consigue que el alumno vaya descubriendo todo el mundo real que se esconde y se revela detrás de la obra literaria, sus similitudes y diferencias con el propio, sus enseñanzas respecto de valores positivos que asumir y promover, así como de antivalores que rechazar y combatir.

sábado, 5 de mayo de 2007

Namarië



Adiós! - Namárië!

¡Ah! ¡Como el oro caen las hojas en el viento,

e innumerables como las alas de los árboles son los años!
¡Adios!¡Ah! ¡

Como el oro caen las hojas en el viento,

e innumerables como las alas de los árboles son los años!

los años han pasado como sorbos rápidos de dulce hidromiel

en las altas salas de más allá del Oeste,

bajo las bóvedas azules de Varda

donde las estrellas tiemblan

en la voz de su canción sagrada y real.

¿Quién me llenará ahora de nuevo la copa?

Pues ahora la Iluminadora,

Varda, la Reina de las Estrellas,

desde el Monte Siempre Blanco

ha elevado sus manos como nubes

y todos los caminos se han ahogado en sombras

y la oscuridad que ha venido de un país gris se extiende sobre las olas espumosas entre nosotros, y la niebla cubre para siempre las joyas de Calacirya.

Ahora se ha perdido,

¡perdido para aquellos del Este, Valimar!

¡Adiós! ¡Quizá encuentres a Valimar!

¡Quizá tú la encuentres! ¡Adiós!



Versión en Quenya:

Namárië!Namárie, Altariello nainie LóriendesseAi ! laurie lantar lassi súrinenyéni únótime ve rámar aldaron !Yéni ve linte yuldar avániermí oromardi lisse-miruvórevaAndúne pella Vardo tellumarnu luini, yassen tintilar i eleniómaryo aire-tári-lírinen.Sí man i yulma nin enquantuva ?An sí Tintalle Varda Oiolosseove fanyar máryat Elentári ortane,ar ilye tier undu-láve lumbule;ar sinda-nóriello caita morniei falmalinnar imbe met, ar hísieun-túpa Calaciryo míri oiale.Sí vanwa ná, Romello vanwa, Valimar !Namárie ! Nai hiruvalye Valimar.Nai elye hiruva. Namárie !

Personajes de las películas


En las películas de El Señor de los Anillos, los actores estuvieron meses preparándose para su personaje. Pero no sólo se prepararon, sino que también participaron del entretenido proceso de transformarse en los personajes. Ciertamente, muchos de ellos pasaban de forma diaria colocándose orejas puntiagudas, pies peludos, y otros instrumentos. El arduo trabajo realizado por todos ellos en esta película, produjo el nivel de calidad de ella.




Protagonistas de la pelicula El Señor de los Anillos, Las Dos Torres. Toda la informacion sobre Elijah Wood y Viggo Mortense, protagonistas de la pelicula El Señor de los Anillos, Las Dos Torres.

Elijah Wood.......... Frodo Bolsón

Viggo Mortensen.......... Aragorn/Trancos

Ian McKellen.......... Gandalf, el blanco

Sean Astin.......... Samsagaz Gamyi

Billy Boyd.......... Peregrin Tuk

Dominic Monaghan.......... Meriadoc Brandígamo

Orlando Bloom.......... Legolas Hojaverde

John Rhys-Davies.......... Gimli/Treebeard (voz)

Liv Tyler.......... Arwen Undómiel

Cate Blanchett.......... Galadriel

Christopher Lee.......... Saruman, el blanco

Bernard Hill.......... Theoden, Señor de la Marca

Brad Dourif.......... Grima, lengua de serpiente

Miranda Otto.......... Eowyn, Dama de Rohan

Karl Urban.......... Eomer, Tercer Mariscal de la Marca

David Wenham.......... Faramir

Sean Bean.......... Boromir

Jay Laga'aia.......... Uglúk, jefe de los Uruk-Hai

Andy Serkis.......... Gollum/Smeagol (voz)

J. R. R. Tolkien


Si bien ingleses de varias generaciones, los Tolkien (Tollkühn) eran originarios de Alemania. John Ronald Reuel Tolkien nació el año 1892, en Bloemfontein (Sudáfrica) donde su padre era gerente de banco.
La temprana pérdida del padre obligó a la familia a volver a Inglaterra. Radicados en Sarehole, una aldea cercana a Birmingham, Ronald (J. R. R.) y su hermano menor, Hillary, gozaron de una infancia plena de experiencias en el campo y el bosque, a pesar de la difícil situación económica en que habían quedado.A los doce años, Ronald quedó solo con su hermano, al morir la madre; desde su regreso a Inglaterra, ésta se había convertido al catolicismo, y les había dado una educación católica. Los niños quedaron a cargo de una tía y bajo la tutela de un sacerdote, quien también ayudó económicamente a Ronald para que pudiera continuar estudiando.
Siendo adolescente, se enamoró de Edith Bratt, también huérfana, y pese a todos los impedimentos que surgieron para su unión, se casaron a comienzos de la Primera Guerra Mundial, cuando Ronald había sido enrolado y estaba terminando sus estudios; los Tolkien vivieron cincuenta y cinco años juntos y tuvieron cuatro hijos: uno de ellos fue sacerdote, y otro, Cristopher, se ha encargado de ordenar y editar la obra de su padre. Tolkien dedicó a su mujer algunos de sus mejores poemas, y la incorporó al Silmarillion como personaje, con el nombre de Lúthien. Con las limitaciones de la época -Edith jamás compartió las amistades de su esposo ni participó de la vida académica- la suya fue una relación profunda, y Ronald sólo le sobrevivió dos años.
Durante la Primera Guerra Mundial, Tolkien estuvo en el Somme y perdió a sus mejores amigos. Al terminar la contienda, se hizo cargo de una cátedra de filología inglesa en la Universidad de Leeds. Posteriormente, se dedicó a la investigación y la docencia en Oxford, donde pasó por todos los grados académicos y obtuvo su doctorado, honoris Causa, poco antes de jubilarse.
Ya en 1917 comenzó a escribir lo que sería El Silmarillion, un gran mito sobre los orígenes del mundo y la lucha entre el Bien y el Mal, concebido con el modelo de los grandes poemas épicos nórdicos (Los Eddas) y finlandés (El Kalevala); por entonces, su intención era darle a Inglaterra un pasado mitológico e inmortalizar el paisaje inglés. En 1926 conoció a Clive Staples (C.S.) Lewis, también medievalista y escritor, con quien le uniría una amistad de toda la vida, reflejada en las obras de ambos. Tolkien fue quien logró convertir al cristianismo al agnóstico Lewis, a través de una larga plática que luego dio origen a su poema Mythopoeia; pero Lewis se hizo anglicano y no católico. Tolkien siempre lo criticó, con una austeridad muy oxoniense, por haberse convertido en "teólogo popular" y escribir un libro infantil por año, con una periodicidad que a su entender era bastante "frívola".
Junto con Lewis, fundaron el grupo literario conocido como The Inklings, al cual pronto adhirió el novelista Charles Williams; este grupo habría de desempeñar un importante papel en la literatura de su tiempo. Por ese entonces, Tolkien había escrito, un poco como juego, El Hobbit, que logró publicar en 1937.La Casa Allen & Unwin le había pedido a Tolkien que escribiese otro cuento infantil según la exitosa fórmula de El Hobbit, ya convertido en clásico; eventualmente, una continuación. A petición de los editores, prometió escribir una continuación de la novela, pero poco a poco ambos mundos, el de las aventuras de Bilbo Bolsón y la mitología del Silmarillion, empezaron a fundirse, y lo que era una historia infantil e ingenua comenzó a convertirse en epopeya. La obra fue creciendo desmesuradamente entre 1937 y 1949, y para publicarla fue necesario dividirla en tres tomos; el tercero apareció en 1955, tres años antes de que Tolkien se jubilara como profesor.
En febrero de 1950, J.R.R. Tolkien comunicaba a sus editores que por fin había dado término, después de trece años de trabajo, a
El Señor de los Anillos. Junto con esta obra, les enviaba otro manuscrito, El Silmarillion; entre ambas, totalizaban más de un millón de palabras, que de ningún modo estaba dispuesto a reducir o condensar. En lugar de intentar persuadir a los editores, Tolkien parecía estar dispuesto a asustarlos, pues les decía: "Mi obra se me ha ido de las manos. He producido un monstruo; una novela inmensamente larga, compleja, amarga y terrorífica; bastante inadecuada para los niños, si es que resulta apta para alguien".
El Hobbit, había llegado a publicarse gracias a la opinión que mereciera al hijo del editor, Rayner Unwin, un niño de diez años en 1936. Ahora Rayner Unwin, ya adulto, presidía la empresa, y seguía admirando a Tolkien. ¿Se atrevería a arriesgar su negocio publicando una obra cara, monumental e inclasificable, respecto de la cual nadie sabía cómo reaccionaría el público?
Por suerte para nosotros, se atrevió, y no tuvo que arrepentirse, porque el libro llegó a las quince ediciones sólo en Inglaterra. Traducido a dieciséis idiomas, desde el sueco y el japonés hasta el polaco y el hebreo, se calcula que hasta ahora lo han leído unos cinco millones de personas. En cuanto a la otra obra, más trascendental quizá (El Silmarillion) que había sido escrita antes que todas las demás, tuvo que seguir esperando, y sólo vio la luz como obra póstuma en 1977.
Proceso creativo.
Aquella especie de azoramiento con que Tolkien contemplaba su obra, podría dar motivo para toda una reflexión sobre la creación literaria. Quizá donde mejor se exprese su experiencia como escritor sea en un texto que fue elegido para leer en una misa que se celebrara tras su muerte en 1973. Es el cuento titulado Hoja de Niggle; un pintor minucioso (Niggle) se propone pintar una hoja de árbol en el viento: pero lo hace con tanto detalle y realismo que se ve obligado a continuar por la rama, el tronco y todo el follaje restante, hasta que el árbol crece y lo invade todo; entonces, entre sus ramas aparece un paisaje que el pintor jamás había imaginado. Este parece ser el camino que siguió la creación de Tolkien. Es como si la obra hubiese ido creciendo por s¡ sola, imponiéndose sobre su autor, dictándole sus leyes y absorbiendo los mejores años de su vida.Cuando estaba culminando la trilogía de El Señor de los Anillos, Tolkien anotó en su diario (4 de mayo de 1944): "Un nuevo personaje ha entrado en escena (estoy seguro de no haberlo inventado)... Si sigue adelante, no tendré más remedio que desplazarlo al Apéndice...".
"No trates de inventar, sino de encontrar", dice en otra parte. Tolkien creía que al escribir sus mitos de algún modo estaba "descubriendo", no "inventando"; que de alguna manera éstos, siendo un producto de la imaginación, no eran una "mentira", sino una manifestación de la Verdad.
No es que pensara que eran alegorías del mundo real; despreciaba la alegoría como literatura didáctica. Como cristiano, pensaba que el hombre se ha separado de la Verdad absoluta (Dios) por el pecado original, pero como no está enteramente perdido ni enteramente transformado, des-graciado pero no des-tronado, conserva un destello de la sabiduría divina, como una luz reflejada; en consecuencia, cuando maneja la fantasía se convierte en un "sub-creador". Sólo por la creación de mitos, sólo volviéndose sub-creador e inventando historias, puede el hombre aspirar al estado de perfección que conoció antes de la Caída.Acéptese o no esta tesis teológica como teoría literaria, Tolkien creía en ella, de modo que tendremos que admitir que su verdadera biografía no está en su vida sin altibajos, sino que hay que buscarla en sus monumentales obras de ficción, en el mundo arcaico de la Tierra Media, que supo hacer real para nosotros. Ésta será su biografía espiritual, que habrá que pensar en contrapunto con su existencia aparentemente incolora de profesor de filología.
Una vida académica.
Al igual que Platón, John Ronald Reuel Tolkien (1892-1973) alcanzó la envidiable edad de 81 años, de los cuales la mayor parte transcurrió entre los apacibles muros de la Universidad de Oxford, donde enseñaba filología inglesa medieval, sin otras alternativas que las que suelen jalonar la vida de un académico. A partir de 1965, el panorama cambió radicalmente, cuando los estudiantes norteamericanos descubrieron la obra. Hubo una batalla legal a raíz de una edición pirata hecha en EE.UU. por Ace Books, que terminó con la victoria de Tolkien, apoyado por una verdadera liga de lectores, y la aparición de una nueva edición en rústica (Houghton Mifflin, 1965).
Fue el comienzo de su apoteosis; Tolkien ingresó en la cultura del campus de los años '60, y su nombre se hizo mundialmente famoso. Como Bilbo Bolsón, recién entonces, retirado de la docencia, pudo disfrutar de un bienestar económico, que nunca había tenido. Se convirtió en un mito, y en el centro de una polémica que dividía a los críticos; su obra no admitía términos medios: había quienes la adoraban y quienes la execraban.
Un año antes de morir, en 1972, Oxford le confiere el Doctorado en Letras Honorario, con la aclaración de que premia sus trabajos filológicos y no sus novelas.

A lassta Quetanny


LENGUAS DE ARDA
"Historias semejantes, no nacen de la observación de las hojas de los árboles, ni de la Botánica o la ciencia del suelo. Crecen como semillas en la oscuridad, alimentándose del humus de la mente, todo lo que se ha visto o pensado o leído y que fue olvidado hace tiempo... La materia de mi humus es principalmente y evidentemente materia lingüística."
J.R.R. Tolkien.


Élfico primitivo (donde empezó todo)

Sindarin (la lengua noble) 2/2/01

Telerin (la lengua de los elfos del mar)

Doriathrin (el idioma materno de Lúthien Tinúviel)

Avarin (de los elfos que se quedaron en la Tierra Media)

Nandorin (la lengua de los elfos verdes)

Khuzdul (el lenguaje secreto de los enanos)

Adûnaico (la lengua de Númenor)

Oestron (lengua común)

Rohirric (la lengua de Rohan)

Éntico (No decir nada que no merezca la pena)

Valarin (el idioma de los Valar)

La lengua negra (y la lengua de los orcos)

Naffarin (basada en el español)
La mayoría de las veces cuando leemos un libro, todo lo que leemos nos resulta conocido. Sin embargo, Tolkien, tiene una razón más para cautivar nuestros ojos: las lenguas. Su increíble capacidad de imaginación y su creatividad, produjo lo que hasta hace poco casi ningún libro contenía: lenguas que, para nosotros, nos son desconocidas. Sus creaciones idiomáticas y lingüísticas se basan en el celta, inglés antigüo, y el galés. Muchos - y en esto me incluyo - han tenido la osadía de aprender estos idiomas... y formar comunidades en donde sólo se habla, en un idioma que nos hace soñar y crear mundos paralelos al nuestro.

Bilbo Bolsón... ¿y el anillo?


Los hobbits vuelven a la pantalla grande:
Esas criaturas pequeñas, de pies peludos y grandes, protagonizarán una nueva aventura, que tambien será dirigida por el neozelandés Peter Jackson, el mismo de El Señor de los Anillos.
La película
"El hobbit" es la "precuela" de la trilogía y narra la historia del hobbit Bilbo Bolsón, tío de Frodo, quien consigue arrebatarle el Anillo Único a Gollum. Se trata del viaje que emprende una tropa de enanos, a la que acompañan Bilbo y el mago Gandalf, rumbo a La Montaña Solitaria, en busca del tesoro del Dragón y que culmina con la mítica Batalla de los Cinco Ejércitos.






"En un agujero en la tierra vive un hobbit"... Se dice que así comenzó todo, a principios de los años 30. En ese entonces, J.R.R Tolkien, profesor de lengua inglesa en Oxford, encontró un folio en blanco entre los exámenes que estaba corrigiendo y escribió esa frase. Fue el punto de partida de una historia que vio la luz el 21 de septiembre de 1937 bajo el nombre de "El Hobbit".
Iniciado entre los años 1930 y 1931, esta obra de corte infantil fue la primera que salió a la luz pública. En ella, Tolkien ya exploraba el universo mitológico de la Tierra Media, que luego se encargaría de definir El Señor de los Anillos y El Silmarillion. Aquí tambien se perfilan varios de los personajes que luego participarían de forma muy activa en la trilogía que fue llevada al cine.
Aunque el ánalisis de la obra conduce a la confrontación con su "hermana mayor" (El Señor de los Anillos), de acuerdo a los críticos no es posible hacer una comparación entre ellas, pues el tono y estilo es completamente distinto, ya que El Hobbit estaba destinado por completo a un público infantil. De hecho, fue el hijo del editor George Unwin, de diez años, el que por una paga (un chelín), escribió un resumen de la obra y aconsejó su edición.
Una vez creado "El Señor de los Anillos", Tolkien tuvo que realizar algunos cambios en "El hobbit", con la intención de que ambas obras tuvieran la coherencia adecuada. Es que, cuando lo escribió, aún no tenía claro que luego escribiría la trilogía que lo hizo mundialmente famoso.
Y así como sucedió con "El Señor de los Anillos", el director neozelandés Peter Jackson podría ver muy pronto realizado su sueño:
filmar la "precuela" de aquella trilogía. Sucede que los estudios MGM han vuelto a los primeros planos con una serie de anuncios de importantes proyectos cinematográficos, entre los que se incluye la adaptación de la obra "El Hobbit", novela que antecede a los hechos que se han dado a conocer en la trilogía "El Señor de los Anillos".
La idea del estudio MGM es unirse a New Line Cinema (responsable de la trilogía anterior) y coproducir esta costosa adaptación, para la cual se espera contar con Jackson, nuevamente como director.


En diversas ocasiones Jackson había manifestado su deseo de poder adaptar el libro, aunque estaba consciente de que antes de que fuera posible deberían pasar muchas reuniones con abogados sentados en una sala intentando alcanzar un acuerdo.

El Complejo Mundo de "El Silmarillion"



El Silmarillion fue publicado en castellano por primera vez el 18 de marzo de 1984 por la editorial Minotauro. (Título original: The Silmarillion. Editado por Christopher Tolkien y publicado por George Allen and Unwin, Londres, 1977.)El Silmarillion es el cuerpo central de los textos narrativos de J.R.R. Tolkien, una obra que no pudo publicar en vida porque creció unto con él. Tolkien comenzó a escribirlo mucho antes que El Hobbit, obra concebida como historia independiente, pero que fue parte de lo que él llamaba un "tema que copia y se ramifica", y del que emergió El Señor de los Anillos. El Silmarillion cuenta la historia de la Primera Edad, el antiguo drama del que hablan los personajes de El Señor de los Anillos, y en cuyos acontecimientos algunos de ellos tomaron parte, como Elrond y Galadriel. Los tres Silmarils eran gemas creadas por Fëanor, el más dotado de los Elfos, y contenían la Luz de los Dos Árboles de Valinor antes que los Árboles mismos fueran destruidos por Morgoth, el primer Señor Oscuro. Desde entonces la inmaculada Luz de Valinor vivió sólo en los Silmarils, pero Morgoth se apoderó de ellos, y los engarzó en su corona, guardada en la fortaleza impenetrable de Angband en el norte de la Tierra Media. En este volumen se incluyen otras obras cortas, como el Ainulindalë o la Música de los Ainur, la creación mítica del mundo, y el Valaquenta, sobre la naturaleza y poderes de los dioses. A El Silmarillion sigue el Akallabeth, que vuelve a narrar la caída del reino de Númenor al fin de la Segunda Edad, y por último la historia De los Anillos del Poder, en la que el tema de El Señor de los Anillos reaparece en la perspectiva más amplia de El Silmarillion. El Silmarillion no es una novela, ni un cuento de hadas, ni una historia ficticia. Podría definirse como una obra de imaginación inspirada, una visión sombría, legendaria o mítica, del interminable conflicto entre el deseo de poder y la capacidad de crear. "Asombra que un solo hombre, un poco más de medio siglo de trabajo, haya llegado a convertirse en el equivalente creativo de todo un pueblo." -- The Guardian "Invitando a que se lo compare con las mitologías ingleses, alcanza la grandeza de un auténtico mito." -- Financial Times

El Señor de los Anillos



Todos alguna vez en nuestras vidas hemos escuchado hablar de "El Señor de los Anillos". Algunos, la han leído... otros, se remiten tal vez a ver sólo las películas... y otros cuantos... a escuchar de las opiniones de los demás. Pero al fin y al cabo... ese nombre ha retumbado en nuestros oídos.


Y es que la temática de Tolkien, su creación, engloba una serie de "mundos" que ya hemos leído en otras obras literarias. Su estilo realista mágico, con la mezcla de la épica, y su tinte descriptivo, provocan que estos textos den libre albedrío a la imaginación. ¿Porqué?... Porque resulta que en la literatura coexisten tres grandes temas: El Amor, El Viaje y La Guerra. En este caso, Tolkien, juntó los tres tópicos en su trilogía: la Guerra del Anillo, el Viaje interno y físico que realizan sus personas, y el amor: entre Arwen y Aragon, Faramir y Eówyn, Rosita Coto y Samsagaz Gamgy y Celeborn y Galadriel. Sin embargo, la trilogía no se desenvuelve solo en sus parámetros de trilogía, sino que sienta sus bases en el Silmarillion, y luego, resuelve en "El Hobbit" la problemática generada por el Anillo de Saurón.


Entonces, ¿podemos decir que es una trilogía?... Una batalla se inició edades antes... Sangre derramada, amores inhibidos, desastrosos viajes... todo... ocurrió antes del famoso viaje de Frodo Bolsón...